
Para quien la vida pide más espacio.
La planta se divide: hasta tres recámaras, o dos y un estudio que cambia de oficio según el año. La cocina puede cerrarse cuando la casa se llena de ruido, o abrirse al comedor cuando conviene tener todo a la vista. El estar queda al centro, cerca de la cocina, para que nadie se quede fuera de la conversación.



































































































































































































